Enseñanza práctica
Después de la visita
El verdadero trabajo empieza cuando la persona sale del templo. Aprende el modelo bíblico de seguimiento y discipulado.
Pastor Abraham Luciano
El crecimiento de una iglesia es complejo
Lo que es complejo posee elementos de los que no se comprenden las causas precisas, aunque podamos identificar varios factores que cooperan para alcanzar el objetivo. En la vida se puede conocer la ciencia o cómo funciona algo.
Las iglesias de crecimiento tienen en común esa acción de invitar a otros; la iglesia tiene eso por compromiso, misión, y se esfuerzan por ver un invitado en la congregación. A veces la iglesia al ver el no crecimiento, y su estancamiento como un ataque del enemigo, que alguien está en pecado, Dios no llamó al líder, pero no nos damos cuenta de que uno de los primeros factores es que ya no invitamos a nadie. Si la iglesia ya no busca activamente a gente nueva ni a los que están alejados, se vuelve un círculo cerrado y deja de crecer.
Dios es el que hace posible el crecimiento, pero el hombre tiene una parte que cumplir.
Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.
1 Corintios 3:9
¿Qué es un colaborador?
Un colaborador es una persona que trabaja junto con otra. Dios produce el crecimiento, pero nosotros cumplimos nuestra parte al servir, enseñar, invitar, cuidar y compartir el mensaje. Ninguna iglesia que esté experimentando crecimiento ha dejado de invitar a otros, y aun animar a los que ya son parte de ella, es una dinámica de que todos lleguen. Esto era lo que Jesús estaba enseñando en Lucas 14:23.
Dijo el señor al siervo: Ve por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa.
Lucas 14:23
Hay mucho de qué aprender de estos pasajes, y es que la invitación puede ser rechazada, pero hay quienes pensamos que no califican para aceptarla. Es cierto que no todo el mundo responderá a la invitación, pero hay que seguir buscando a los que dirán que sí. Muchas personas tendrán excusas, estarán tan ocupadas que no irán como respuesta a la invitación, pero eso no debe ser motivo de dejar de invitar a otros; hay que ir por los caminos, para que se llene la casa de Dios.
Es importante que sepamos que la invitación no era solo que vayan; a los que aceptaron la invitación les tenían algo preparado. Esto habla de en qué nos hemos preparado; no es solo sentarlo en la iglesia, es un plan a seguir. Para una persona en medio de una iglesia por primera vez es un poco incómodo, se siente extraño. El servicio no debe centrarse en la persona que llegó; es seguir alabando, adorando y orando a Dios. El Espíritu Santo está haciendo la obra; usted y yo en orden, practicando la prudencia al hablar, al predicar, en el horario.
Que las personas lleguen al templo no será suficiente
porque se dice que el verdadero trabajo empieza después de la visita.
Id, y haced discípulos…
Mateo 28:19
Después que la persona sale de la congregación
- Contactarla dentro de las siguientes 24–48 horas.
- Preguntar cómo se sintió.
- Preguntar qué impacto tuvo el mensaje.
- Ofrecer oración.
- Invitarla nuevamente.
- Comenzar un proceso de discipulado. (Se puede discipular con el libro La oveja sin Pastor)
El modelo de iglesia en muchos lugares no busca ganar a nuevas personas; su forma legalista y falta de amor aleja a los que pueden ser alcanzados por la gracia que nos alcanzó a nosotros. No se trata de competir y aparentar ser más santo que otro; es ser esa comunidad de amor y gracia que ama a Dios y al prójimo. Si la invitación es a un espectáculo de la iglesia, y no logramos llevarla a un discipulado de crecimiento espiritual, estamos lejos del plan de Dios.
Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.
Hechos 2:41–42
Tengamos esa pasión y amor por las almas, y que podamos invitar y darle seguimiento. Cada nuevo creyente necesita alguien que lo acompañe en su jornada de fe. El que invita es responsable de ese seguimiento y si necesita ayuda debe hablar con el pastor. El que llega como visita debe encontrarse con una familia donde Dios es el Padre nuestro.
¿Cómo era y debe ser la iglesia?
Existía por la unidad, la oración, enseñanza y ese compartir en las casas, en humildad y alabando a Dios.
Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.
Hechos 2:46–47
Evalúa lo aprendido
Examen de comprensión
Responde las siguientes preguntas basadas en la enseñanza. Necesitas un 70% para aprobar. Puedes intentarlo las veces que quieras.
1.¿Qué dice 1 Corintios 3:9 sobre nuestra relación con Dios en el crecimiento de la iglesia?
2.¿Cuál es uno de los primeros factores del estancamiento de una iglesia según la enseñanza?
3.En la parábola de Lucas 14:16–24, ¿qué ordenó el señor a su siervo cuando los invitados rechazaron la invitación?
4.¿Qué debe hacerse dentro de las 24–48 horas después de que una persona visita la congregación?
5.¿Qué libro recomienda el Pastor Abraham para comenzar el proceso de discipulado con una visita?
6.¿Cuáles son las tres características de la iglesia primitiva mencionadas en Hechos 1:14?
7.Según Mateo 28:19, ¿cuál es el mandato de Jesús a su iglesia?
8.¿Qué dice Hechos 2:46–47 sobre cómo vivía la iglesia primitiva?
Recursos para tu crecimiento
Libros recomendados
El Pastor Abraham Luciano ha escrito tres libros para acompañar al creyente en su crecimiento espiritual, su propósito y su vida en la iglesia.
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